Cambio de cinta de persianas en Pamplona
Si la cinta se ha roto, está deshilachada o no recoge, volver a manejar la persiana es cuestión de cambiar una pieza. Lo hacemos en tu casa de Pamplona, sin obras.

La cinta es la pieza que más trabaja en una persiana manual: sube y baja a diario, roza con la guía y con los años se deshilacha, se endurece o se corta. Cuando eso ocurre, la persiana se queda abajo, a medias o suelta. El cambio de cinta de persianas en Pamplona es una de las reparaciones más habituales y casi siempre se resuelve en una sola visita.
Pero la cinta rara vez falla sola. El recogedor, esa caja donde se enrolla, también cede: se vence el muelle, se parte la tapa o deja de tensar y la cinta queda colgando. Y la polea por la que corre puede estar desgastada y hacer que la cinta se salga de su recorrido o que la persiana cueste más de lo normal. Por eso, antes de cambiar nada, revisamos el conjunto completo.
Instalamos una cinta del ancho y del grosor que corresponde a tu persiana (hay varios y no son intercambiables), colocamos el recogedor o la polea que haga falta, ajustamos la tensión y dejamos el recorrido probado de arriba abajo. Atendemos viviendas y locales de Pamplona y de toda la comarca, y si quieres te enseñamos cómo se tensa la cinta para que distingas un desgaste normal de una avería.
¿Cuándo hay que cambiar la cinta, el recogedor o la polea?
- La cinta está deshilachada o con hilos sueltos
- La cinta se engancha o se atasca al recogerse
- El recogedor no recoge: la cinta cuelga o sale con holgura
- La cinta se sale de su recorrido o la persiana cuesta más al subir
- La cinta se ha roto y la persiana se ha quedado abajo
¿Qué incluye?
- Revisión de cinta, recogedor, polea, eje y guías
- Cinta, recogedor o polea nuevos del tipo adecuado
- Montaje, tensado y ajuste del recorrido
- Prueba completa y recogida de restos
Cómo lo hacemos: 4 pasos
Vemos la persiana
Acudimos a tu domicilio en Pamplona, miramos cinta, recogedor y polea y comprobamos si hay otra causa detrás.
Te explicamos qué cambiar
Te decimos qué piezas hay que sustituir y qué supone, antes de empezar. Si no te encaja, no hay compromiso.
Cambiamos y tensamos
Montamos las piezas nuevas, ajustamos la tensión y comprobamos que el recorrido es suave.
Probamos contigo
Subimos y bajamos la persiana varias veces y te dejamos recomendaciones para que dure más.



